Implicaciones de la transparencia en el ámbito de la contabilidad y del control interno

La transparencia contable significa ofrecer una visión clara, concisa y equilibrada de la situación financiera de tu empresa a los accionistas. La importancia de la transparencia contable creció después de varios escándalos corporativos y contables importantes y regulaciones gubernamentales aumentadas que requirieron que las empresas cumplan con las normas de información específicas.

La transparencia extiende expectativas para la información financiera precisa más allá de la honestidad básica. La contabilidad transparente es importante porque “una imagen completa y comprensible de la situación financiera de una empresa reduce la incertidumbre en los mercados”.

Muchas empresas se han sumado a la creciente petición de transparencia de las cuentas por parte del gobierno mediante la participación en escándalos contables relacionados con la contabilidad inexacta o incompleta y la información financiera. Las empresas en lucha a veces han vuelto a la manipulación de contabilidad para ocultar los malos resultados de la empresa. Otras organizaciones de servicios han contribuido al participar en actividades contrarias a la ética o conflictos de intereses, incluyendo finanzas, auditoría y proveedores legales. Estos organismos deberán contribuir a la información financiera independiente y transparente, pero a veces no han podido separar sus actividades de la agencia de la estrecha interacción con las actividades empresariales y las prácticas contables malas.

Actualmente estamos en un contexto tanto nacional como internacional repleta de cambios, tanto estructurales como de negocio, que obligan a una adaptación a los mismos en el menor tiempo posible.

Las empresas en España son analizadas y visualizadas por multitud de inversores extranjeros, con un altísimo interés de inversión, donde tanto por parte de ellos como de la propia empresa, es fundamental la imagen fiel de la misma, surgiendo con ello un principio máximo, que es la transparencia.

Como consecuencia, para que la gestión empresarial sea eficaz y eficiente es necesario que el principio de transparencia esté presente en todas las fases por las que discurren cada uno de los procesos internos de las empresas.

Para ello, la normalización contable se puede definir como la actividad encaminada a emitir unos principios y unas normas que permitan fijar unos criterios generales que deberán seguir los sujetos contables a la hora de registrar las operaciones y presentar la información financiera. La normalización tiene grandes ventajas, pues facilita la comparabilidad de la información contable elaborada por las distintas unidades, añade mayor imparcialidad y objetividad al eliminar o reducir la necesidad de realizar interpretaciones por parte del sujeto contable y, en definitiva, genera transparencia, pues al estar armonizados los criterios contables utilizados los usuarios tendrán más facilidad para conocer e interpretar la información que reciben. Además de la normalización contable en el ámbito nacional, el proceso de normalización contable internacional está siendo impulsado de forma decidida por diversos organismos internacionales.

Si las aportaciones a la transparencia derivadas de la información que se obtiene de la contabilidad son importantes, no lo es menos la información que se puede extraer de la tarea de control interno. Para ello es fundamental que cada una de estas empresas disponga de unos mecanismos de control internos que mitiguen este tipo de riesgos, debiendo ser mucho más preventivos que detectivos. Dicho control debería tener, entre otros, los siguientes objetivos: Verificar el cumplimiento de la normativa que resulte de aplicación a la gestión objeto del control, así como verificar el adecuado registro y contabilización de las operaciones realizadas y su fiel y regular reflejo en las cuentas y estados que, conforme a las disposiciones aplicables, deba formar cada órgano o entidad.

En consecuencia, la verificación de la información económica cumple una función determinante en el proceso político de asignación de recursos. Una información útil, fiable y oportuna es condición necesaria para garantizar que los diferentes procesos clave e internos  se nutren de los «inputs» suficientes para avalar una correcta toma de decisiones. A este respecto, dentro de los aspectos del control interno vinculados a la transparencia, destacan las aportaciones que a la misma se pueden hacer desde el control financiero permanente y la auditoría financiera.

El control financiero permanente verifica el cumplimiento de la normativa y procedimientos aplicables a la gestión económica. Asimismo, realiza un seguimiento  y verifica el cumplimiento de los objetivos asignados a cada una de las áreas clave de la empresa, así como el balance de resultados e informe de gestión. También se detiene sobre la propuesta de distribución de resultados, comprueba la planificación, gestión y situación de la tesorería y analiza las operaciones y procedimientos con el objeto de proporcionar una valoración de su racionalidad económico-financiera y su adecuación a los principios de buena gestión, a fin de detectar sus posibles deficiencias y proponer las recomendaciones pertinentes en orden a la corrección de aquéllas.

En definitiva, las actuaciones de control interno son una fuente de información que contribuye de manera clara a aportar datos acerca de si los recursos de las empresas se están utilizando de acuerdo con los principios de buena gestión financiera, permiten verificar si se han cumplido los objetivos inicialmente trazados y, en consecuencia, permiten detectar posibles deficiencias y en su caso proponer las medidas correctoras pertinentes que redunden en un uso correcto y transparente de los fondos privados de las empresas españolas.

Para cualquier consulta se pueden poner en contacto con

HGBS CONSOURCING

962.062.340

C/ Morantin 14-4C

Valencia

global@hgbs.es