Post Image

La semana pasada hicimos un repaso a las diez primeras leyes universales del liderazgo. Principios en cuyo cumplimiento se encuentran los secretos para convertirse en un gran líder y que podrás practicar si los estudias atentamente.

Esta semana os dejamos con los once restantes:

11. Ley del círculo interno.

El líder debe crear un círculo íntimo formado por cinco tipos de personas:

  • Aquellos que se forman a sí mismos.
  • Los positivos que elevan el ánimo de la organización.
  • Los que elevan al líder haciéndolo mejorar.
  • Formadores de seguidores.
  • Formadores de líderes.

Este círculo íntimo no es un elemento estático sino que se haya en constante proceso de mejora. Ahora mira a tu alrededor y diagnostica. ¿Estás seleccionando a las personas adecuadas y creando el ambiente necesario para cultivar un liderazgo fuerte?

12. Ley del otorgamiento de poderes.

Los líderes seguros confían en la gente y saben que su lugar no está en peligro aunque impulsen a otros a ascender dándoles parte de su propio poder. Este proceso de empoderamiento es natural, necesario y si no se produce tus seguidores pueden sentir que su potencial está coartado y no tardarán en abandonar la organización.

Los grandes líderes son catalizadores que impulsan las carreras de sus colaboradores. Si la situación de tu equipo ahora, es mejor que cuando empezó contigo, es que estás haciendo un buen trabajo. En caso contrario, antes o después la gente te abandonará.

13. Ley de la reproducción.

La mayoría de los líderes se formaron influenciados por otros líderes, esto tiene dos implicaciones:

  • Deberías de estar formando líderes potenciales para aumentar tu liderazgo.
  • Puedes mejorar tu liderazgo pasando tiempo con mentores o los mejores líderes que puedas encontrar.

Para transformar tu entorno y liderar cambios significativos, debes de emplearte a fondo. Por un lado, mediante el esfuerzo consciente en apoyar a otros en su desarrollo y por el otro, trabajando duro para aprender de quienes te puedan aportar conocimientos, habilidades y la inspiración y el foco para alcanzar tus objetivos.

14. Ley del apoyo.

Podemos pensar que si nuestra visión es buena, atractiva o poderosa la gente la apoyará y nos seguirá. Es un error común, dado que la gente sigue líderes y no sólo causas, si no conseguimos atraerlos a nosotros no importará en absoluto como de atractiva sea nuestra propuesta porque se marcharán a buscar a otra persona a la que seguir.

Si no se confía en la persona, la causa no importa. Por ello, la integridad del líder -su coherencia- es un ingrediente fundamental para que se produzca el apoyo. Se firme y cumple tus promesas siempre y estarás granjeándote una reputación a prueba de bombas. La gente creerá en ti y te dará su apoyo.

15. Ley de la victoria.

Los líderes encuentran el camino para ganar, averiguan lo que hay que hacer y ponen en juego todos sus recursos, conociendo y explotando al máximo las capacidades de su equipo para lograr los objetivos de la organización.

Los líderes fuertes ganan. Tarde o temprano todos necesitamos paladear el sabor de la victoria para darle sentido a lo que hacemos. Si no ganas, no puedes liderar. Si el objetivo es muy ambicioso, deberás establecer «Quick Wins» que te permitan mantener la moral de tu equipo alta. Pero gana! Acostumbra a tu equipo a ganar aunque eso signifique ser muy exigente. En el fondo te lo agradecerán y sino se marcharán.

16. Ley del gran impulso.

El cambio y el progreso necesitan un impulso, y este es imposible sin un líder. El impulso es la diferencia entre las empresas que se bloquean ante cualquier imprevisto y aquellas que se enfrentan con éxito a las dificultades.

La diferencia entre un líder y un jefe, se puede ver muy a menudo cuando se presenta un cambio importante que abordar. Un jefe no será capaz de llevarlo a cabo. Solo el líder, con todo el esfuerzo y la confianza que ha cultivado será capaz de generar un gran impulso que movilice a la organización hacia nuevos hitos de rendimiento y de comportamiento.

17. Ley de las prioridades.

Liderar significa decidir, y decidir priorizar. Es decir, que se hace extremadamente importante discernir lo que «no hacer».

El líder fuerte, entiende que es necesario tener bien clara una escala de prioridades.

Los principales autores suelen sugerir dos pautas bastante útiles y sencillas de aplicar:

  • El ya conocido Principio de Pareto que establece centrar la atención en el 20% de las actividades principales que maximizan el retorno del esfuerzo.
  • La regla de las 3 R’s: Lo que se Requiere del líder, lo que dará mayor Retorno, y lo que produce mayor Recompensa.

Si quieres mejorar tu liderazgo, establece prioridades claras. Empieza hoy mismo.

18. Ley del sacrificio.

El éxito en el liderazgo exige un sacrificio y cambio continuos. Los líderes renuncian a muchas cosas para alcanzar oportunidades potenciales, cuanto más alto suben más sacrificios deben hacer.

Alcanzar un liderazgo fuerte lleva aparejados momentos de profunda soledad e innumerables dificultades y sacrificios personales.

Si quieres ser un líder fuerte, elige un campo que te apasione y estate preparado para todo. Sobre todo, si estás en los primeros años de puesta en marcha de un proyecto, define muy bien que es para ti la felicidad y sigue tu instinto. Lo menos importante jamás debe estar a merced de lo que es más importante. Si sigues esta regla sabrás discernir que debes y que no debes sacrificar.

19. Ley del momento oportuno.

Un líder sabe que el momento es tan importante como la acción en sí, una acción fuera de tiempo no será efectiva y una acción equivocada será un error. El líder lo sabe y es capaz de sincronizar el “qué” y el “cuándo”.

El «cuándo» es el 90% de las veces responsable de que el «cómo» tenga éxito. Presta atención a la velocidad, la mayor parte de las veces vale más la pena ser el primero que ser el mejor.

Trabaja la pre-suasion, con tus equipos, con tus clientes. Propicia los momentos y crea el clima necesario. Conviértete en una de esas personas que encuentra siempre el momento oportuno.

20. Ley del crecimiento explosivo.

Cuando formamos a nuestros seguidores hacemos crecer la organización, estamos sumando fuerzas. Pero un verdadero líder no suma, multiplica y para ello forma a otros líderes en lugar de formar simples seguidores, de este modo se multiplican fuerzas y se obtiene un crecimiento exponencial.

En este campo no hay medias tintas. Si quieres crecer de manera exponencial, deberás de tener un equipo «10» que deberá trabajar a su vez para multiplicar. Si no te rodeas de líderes y les dejas trabajar, nunca alcanzarás el liderazgo fuerte. Esta ley está íntimamente relacionada con la ley del tope.

21. Ley de la herencia.

Podemos medir el valor de un líder en su legado. Solo los mejores líderes ponen en práctica esta ley anteponiendo los intereses de la organización a los propios, preparando el terreno y creando una cultura del liderazgo que permita a otros ascender para ocupar su lugar cuando él ya no esté.

Estas son las 21 leyes del liderazgo, el secreto que aplican sistemáticamente grandes líderes y que les ha permitido llegar hasta donde están, ahora ya conoces cuál es el camino para empezar a seguir sus pasos.

Te deseamos mucho éxito en tu empeño!