Post Image

La importancia de la ética en los negocios, o dicho de otra manera, la puesta en práctica de las virtudes éticas fundamentales por parte de los Directivos es un elemento crítico para el desarrollo de una dirección eficaz.

En HGBS, como centro de transferencia tecnológica y consultora especializada en el ámbito del Management “Gobierno de Organizaciones y Personas” trabajamos en tres campos:

  • La investigación y diseño de estrategia
  • La organización interna
  • Los procesos de liderazgo y gestión del cambio

Una de las grandes líneas de estudio que hemos ido desarrollando los últimos años, ha sido el estudio del Liderazgo como motor causal de resultados en sus distintas formas y vertientes y la influencia e impacto de este en las vidas de aquellos sobre quienes se gobierna.

Como explica en alguno de sus textos el eminente intelectual español Javier Fernández Aguado, “Liderazgo es hacer, que los demás quieran hacer, aquello que tienen que hacer”.

Según Fernández Aguado “El buen Liderazgo se produce cuando las personas, al marchar del lado del Líder, están en una posición mejor que cuando empezaron su andadura al lado de este”. Es decir, son más sabios, más maduros, y han recabado nuevos conocimientos, habilidades y han asentado nuevos comportamientos útiles para ellos.

Por lo tanto, solo cuando la Prudencia, la Justicia, la Fortaleza y la Templanza están presentes en la actuación diaria del Directivo se pueden producir relaciones de calidad que promueven la admiración, el respeto y el seguimiento de aquellos sobre quienes se lidera.

Cuando por el contrario, se hace un uso partidista o egoísta de los recursos, obviando en todo momento los intereses de la organización y de las personas que allí habitan, y tratando de alcanzar desde caprichos personales, hasta manías o simplemente objetivos mal enfocados derivados de un conocimiento insuficiente sobre las verdaderas palancas de rendimiento en un sector, entonces necesariamente el Líder/Manipulador, si bien obtendrá réditos a muy corto plazo, pronto verá mermada la confianza de sus colaboradores al acumular fracaso tras fracaso en su gestión directiva puesto que será incapaz de guiar a sus equipos hacia una mayor felicidad y crecimiento personal a largo plazo.

Uno de los elementos que desde HGBS venimos observando en nuestro estudio, es que la falta de Prudencia en los directivos, suele ir acompañada de insuficiente preparación, baja capacidad de escucha y soberbia (el hecho de creer falsamente que son mejor en todo que los colaboradores que les rodean), y además esto generalmente provoca que el Líder/Manipulador se rodee de una camarilla que lo jalea y alienta (hasta que finalmente son atropellados por el manipulador en la persecución de alguno de sus intereses partidistas).

Disfrazados en actitudes de preocupación y victimismo, dibujando escenarios en los que siempre hay un “malo de la película” son buenos relatores de historias, y utilizando una técnica de establecimiento de “cadena de favores que deberán ser devueltos recíprocamente”, este tipo de Líder/Manipulador irá concediendo prebendas o premios a algunos de sus colaboradores como elemento de tracción que permita mantener viva la motivación del seguimiento férreo con una ilusión de una recompensa futura que nunca llega.

Además, actuará muchas veces en términos de Blanco/Negro, estas Conmigo/ O Contra mi. Poniendo a las personas en situaciones extremas de pérdida de la relación ante el hecho de discernir.

Detectarás al manipulador porqué con soberbio cinismo actuará como si nada ocurriera para ir tejiendo su red clientelar sobre la que construir su cortijo. Y por qué su lenguaje no verbal delatará sus sentimientos de enojo, cuando todo no es como el desearía.

El Líder/Manipulador suele ser un trabajador de largas jornadas y poca intensidad, que se caracteriza por estar movido por un espíritu pobre y en todos los casos que hemos podido observar, quién ostenta una muy baja capacidad de organización acompañado de incoherencias y bajo compromiso con la palabra dada, lo que le lleva a la incapacidad sistemática de cumplir lo que promete.

Generalmente han experimentado situaciones difíciles que han marcado su manera de afrontar la frustración durante su infancia o pubertad, con al menos un progenitor o tutor excesivamente duro, muy crítico o inexistente, lo que ha ido forjando una enorme necesidad de ser reconocido.

El Líder/Manipulador suele ser medianamente bueno comunicando, domina aunque no siempre la oratoria, que utiliza para levantar pasiones a su camarilla cuando lo necesita. Le mueve de forma desmedida la necesidad de elogios externos lo que le conduce hacia la consecución de resultados “a cualquier precio”. Este aspecto se traduce en una fuente inagotable de motivación si existe la posibilidad de “ganar”. Pisa, utiliza y explota a sus clientes y colaboradores, pero no acaba nunca de tener la capacidad de focalizarse a un esfuerzo magnánimo que le permita a él ni a sus equipos alcanzar el conocimiento o la sabiduría necesaria para avanzar, porqué al no haber humildad, piensa que lo sabe todo “que nada más le falta aprender”.

Como consecuencia de esto, aunque en términos generales en situaciones sencillas suelen ser conseguidores, tras su gestión suele haber cantidad de damnificados por el camino, muchos de ellos, que atendiendo puntualmente a peticiones capciosas, se ven envueltos en las consecuencias producto de la falta de virtudes éticas que todo buen Líder debe de practicar.

En situaciones adversas sin duda fracasan y siempre su incompetencia subyacente se hace visible quedado ellos al descubierto.

Suelen llegar a situaciones de poder empujados por el destino de estar en el sitio adecuado en el momento adecuado. Aspecto que suelen explotar al máximo. Y luego los podrás reconocer porqué son incapaces de mantener una estabilidad seria, ni en lo personal ni en lo profesional.

La continuada falta de Fortaleza o Templanza, por ejemplo, se puede observar rápidamente en comportamientos del día a día, y puede ser un signo de alarma que ayude a la Dirección General o al Consejo de Administración a preludiar lo que puede venir ante un determinado individuo de estas características.

La falta de claridad, el no compartir información, el actuar en términos de “mío” “tuyo”, el recelo, la excesiva necesidad de protagonismo, todas estas cosas te ayudarán a detectarlos en tu entorno.

Si tienes uno cerca ya sabes; si eres su jefe, cuanto antes lo saques de la organización menos daño hará, si eres su subordinado, máxima Prudencia y Fortaleza y como antídoto mantente firme en tus principios y actúa conforme te dicten tus valores éticos.

Espero que este artículo te haya ayudado a conocer un poquito más la importancia de la ética en los negocios y lo esencial de rodearse de líderes sanos.

Te mando un cordial saludo.

www.hgbs.es

Ricardo Hernández

r.hernandez@hgbs.es

Si quieres más información sobre el autor del artículo puedes consultar:

https://www.toptenms.com/expertos/ricardo-hernandez-garcia/